Cuando Ana llegó conmigo, su presencia en redes era, en sus propias palabras, "nula". Peor: la sola idea de grabarse le generaba un conflicto interno fuerte.
Una psicóloga clínica con verdadera experiencia — enfoque cognitivo-conductual y Gestalt — invisible para cada paciente que la necesitaba, porque convertirse en "creadora de contenido" era un trabajo que ella nunca pidió.
Lo que construimos
Yo manejo todo excepto la parte que solo Ana puede hacer. Estrategia, guiones, edición, publicación, comunidad, métricas — todo de mi lado. Ana graba una vez al mes: tres o cuatro horas, más de treinta videos, listo. Ella lo describe con una palabra: "tranquila". Graba, y el resto queda en manos seguras.

Lo que pasó
Más de 70,000 seguidores en TikTok y 53,000 en Instagram — crecimiento 100% orgánico, en poco más de un año, empezando desde cero.
Invitada a Televisa — televisión nacional — cuando tenía menos de 4,000 seguidores. La encontraron por la calidad del contenido, no por el número de seguidores. Después llegó la radio colombiana.
Cada paciente que hoy llega a su consulta, llega por redes sociales. No algunos. Todos.
La reconocen en cafeterías; sus seguidores le agradecen a diario por contenido que cambió su forma de ver la salud mental.
Anna Svetlaya
Anna nunca quiso ser influencer. Sigue sin serlo. Es una profesional cuya experiencia por fin llega a la gente para la que estaba destinada — y cuya consulta está llena gracias a eso.
Portfolio SMM — Caso 1
Anna Svetlaya · 2026